Confusiones en Evaluación y sus consecuencias.


Confusión, una idea equivocada que te hace cometer errores. 

En Educación es normal cometer equivocaciones, sobre todo en  el proceso de Evaluación, es por esto que a continuación comentaremos algunas de las confusiones más comunes cometidas por los docentes y cómo éstas repercuten en nuestros estudiantes.
    Es  frecuente ver en profesores y educandos la confusión en cuanto a la noción del concepto de Evaluación que se asocia inmediatamente con Medición, debido a la aparente objetividad de lo numérico. Para asegurarnos de esto, hemos encuestado a dos estudiantes universitarios del área de las ciencias:

Universitario 1:
¿Con que asocias Evaluación? – “Con una prueba. Yo diría que es un acontecimiento donde son examinadas las habilidades en determinado aspecto de una persona, máquina, experimento, etc. “

Universitario 2:
¿Con qué asocias Evaluación? – “Es como una prueba,  pero no necesariamente escrita. Un medidor de conocimientos y capacidades”.
               
  Concluimos, que desde la Educación Básica a la Universitaria, se  mantiene la idea de Prueba al hablar de Evaluación. Entonces, si  los docentes y/o los alumnos desconocen su real significado, ¿cómo esperamos evaluar de buena manera? Una evaluación requiere de la buena disposición del estudiante y si éste no conoce la implicancia y cómo se produce la Evaluación no se lograrán buenos resultados.
      Por otro lado, en la educación Chilena actual, se puede decir que existe cierta confusión en cuanto a la contextualización de la educación. Pero, ¿Qué quiere decir esto? La educación contextualizada busca instruir a los estudiantes  según el medio en que viven e integrándolos a éste. También aprendiendo de ellos, formando vínculos y fortaleciendo las relaciones interpersonales entre compañeros, incentivando siempre la tolerancia y amistad.

   La educación de contexto es un recurso pedagógico importante que permite obtener un mayor interés en el subsector de aprendizaje por parte de los alumnos, mediante una conexión entre el entorno real y los contenidos, motivándolos a reflexionar críticamente sobre su propio contexto y el de otros. Pero suele observarse que se comete el error de enfocarse demasiado en el origen del sujeto dejando de lado el medio, e incluso exagerando sus raíces. Puede darse del lado positivo, en que se alaba su pertenencia a una comunidad mapuche en Chile, provocando diferencias con sus compañeros, o por el contrario, cuando se recalcan sus errores relacionándolos con su pertenencia a cierta etnia.  (Complemento, Artículo)

   También podemos comentar que muchas veces se confunde  la calidad versus la cantidad de conocimientos. En la actualidad,  es reconocido que gracias a las Tecnologías de la Comunicación e Información (TIC), todos tenemos acceso a un sin número de información de todas las áreas. A partir de esto, es común oír la siguiente frase por parte de  algún profesor: “Hoy en día los jóvenes saben mucho más que uno”. Pero, ¿se han dado el trabajo de analizar la calidad de esos conocimientos? Es un hecho que los educandos pueden obtener mucha información, pero es trabajo de los profesores guiar ese conocimiento. Por ejemplo, el alumno puede saber mucho sobre reproducción celular, pero no comprende realmente el proceso que ocurre o qué puede hacer con lo que sabe. 

     Para finalizar, nos queda abordar la temática del proceso v/s resultado. Lo que hoy se busca en la educación es que nuestros estudiantes estén preparados para el futuro, que sean sujetos de pensamiento crítico y sobretodo autónomos. Por esto, en Evaluación no podemos caer en el error  contentarnos sólo con que los alumnos reflejen sus conocimientos en pruebas sumativas y así, certificar que estos alcanzaron los objetivos planteados, sino que debemos enfocarnos en el camino que los condujo a estos resultados. Debemos analizar sus valores y capacidades, promover sus logros y motivar su esfuerzo. Como dice el famoso proverbio chino: “Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.”, esto nos dice que debemos encauzarnos en el proceso, educarlos para que puedan analizar y aplicar lo aprendido y no para que entreguen respuestas automáticas de los contenidos.

     Por lo anteriormente mencionado y basadas en nuestra propia experiencia, resolvimos que las confusiones en las acepciones de ciertos procesos en el aula son un elemento muy presente en el sistema educativo chileno, afectando continuamente el desarrollo del aprendizaje de nuestros estudiantes y que si los actuales y futuros docentes manejaran esta información, se evitarían estos errores, aumentando la calidad de nuestra educación. 

Escrito por: Pamela Bahamonde, Karina Segovia.

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